NO TE DETENGAS Y CORRE
Mantenerse en movimiento implica no estar detenido, conoces la diferencia entre avanzar y no hacerlo. Cada cristiano/a debe esforzarse por llegar a la meta, en la carrera que tenemos por delante en Cristo; sí, puedes correr hasta llegar al cielo con Él. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. 1 Corintios 9:26–27 VRV60 Pasar la línea de meta con la ayuda del Señor (si corres bien), con una “nube de testigos” como ejemplo a seguir y deberás “deshacerte” de todo peso (lastre), echar fuera el pecado (que te embauca). Corre por tu vida, con perseverancia y santidad. Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante… Hebreos 12:1 VRV60...