ANÍMENSE UNOS A OTROS
El Señor Jesucristo infunde el ánimo a cada uno/a, usando a quienes son suyos. Debemos buscar oportunidades de amor mutuo, animarnos y edificarnos mutuamente. Ánimo sólo en Él. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis. 1 Tesalonicenses 5:9-11 VRV60 Puesto que debe ser una realidad en el cuerpo de Cristo, el que nos animemos unos a otros, todos deben ser parte del cuidado y amor del Señor, con un encargo divino: El cuidado espiritual. Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Hebreos 3:12–13 VRV60 El pecado nos hace enem...