UNA PROCLAMACIÓN SILENCIOSA
La Cena del Señor fue instituida por Jesús. Su cuerpo y Su sangre se dieron por nuestra salvación. Así que, “predicamos" Su muerte al participar de la Cena del Señor en cada domingo. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. Corintios 11:26 VRV60 Como quienes hemos sido comprados por precio (rescatados) por Su sangre derramada, proclamamos Su muerte hasta Su regreso. Dios nos ama, justifica y salva en la muerte de Cristo. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Romanos 5:8–10 VRV60 Jesucristo vive hoy, Él toma Su Cena con nosotros. Así es como nos mantenemos en comunión con el Padre y e...