Necesidad de un Salvador
Y por esto mismo aún trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todas las personas, especialmente de los creyentes. 1 Timoteo 4:10 (RV 2020) Mientras caminamos en las condiciones propias de la vida, muchas veces no se aprecia lo que más importa. Podrás alcanzar tus planes con empeño, esfuerzo, dedicación, crees alcanzarlo todo. Aún así, cada uno necesita de un Salvador. A aquel, pues, que es poderoso para guardaros sin pecado y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y poder, ahora y por todos los siglos. Amén. Judas 24–25 (RV 2020) Y, mientras creces en tu vida, sin atención violas tu sentido del deber, el estándar por el que se nos responsabiliza. Hacemos bien (a veces) y más el mal, ante Dios fallamos; llevando una vida tras el pecado, te apartas cada vez de Su voluntad. Tú tienes la convicción que la fe te ha dado....