¿AMOR SIN AUTORIDAD DIVINA?


Cuando decides elegir tus preferencias mayormente vas tras una regla común: las 3 B (Bueno, Bonito, Barato); creyendo que resultará en un “buen negocio” (y casi nunca sucede). Hoy, las personas estiman que así debería ser en cuanto al amor divino.


Pero, la Biblia enseña que la única forma de acceder al amor de Dios es ceder a Su autoridad (lo que sí es un buen negocio), ya que el principio del amor nunca se eleva sobre Su autoridad. 


Si me amáis, guardad mis mandamientos. 

Juan 14:15 VRV60


Tu obediencia a la voluntad divina habla de cómo expresas y demuestras un verdadero amor por Dios. Ceder a Su autoridad siempre es una buena decision; pero, algunos/as colocan Su amor en un plano más alto que la obediencia. Aunque en Juan 14:15 Jesús une ambas cualidades, porque son inseparables. 


El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. 

Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre? 

Malaquías 1:6 VRV60


Amor y obediencia (respeto) a la voluntad (autoridad) de Dios siempre es lo mismo y desde tiempos antiguos. No honrarás a Dios como tu Padre sin ser su siervo/a amoroso y temeroso de Él. Para mostrar que amas a Dios lo que importa es obedecerle.


¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios.

1 Corintios 7:18-19 VRV60


No olvides, que lo que importa es obedecer los mandamientos de Dios. ¿Sabías que el amor siempre “se goza en la verdad” y nunca entra en conflicto con la obediencia a Dios?, porque “no se goza de la injusticia”. Gózate de Su amor, en Su autoridad.


El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 

1 Corintios 13:4–6 VRV60


Jesús mismo, amando al Padre fue obediente, hasta la muerte de cruz. Por ello el apóstol Pablo nos exhorta a que tengamos en nosotros este (mismo) sentir que hubo en Cristo. Jesús es nuestro modelo del amor bajo la autoridad divina, y no al revés.


Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, 

haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Filipenses 2:5-8 VRV60


Su condición de ser Hijo de Dios no le excluyó de ser obediente al Padre en amor (amor por el Padre, nuestras almas y cumplir la voluntad divina por salvarnos). Jesús mismo nos dejó este ejemplo para seguir sus pisadas (1 Pedro 2:21), obedeciéndolo.


Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen…

Hebreos 5:8–9 VRV60


El amor se perfecciona en quien obedece a Cristo (1 Juan 2:5), recuerda que en Juan 14:15 Jesús puso en condicional el amor por Él, sujetándolo a obedecer Su autoridad (mandamientos); y “este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos”.


Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.

1 Juan 5:3-4 VRV60


El amor de Dios es posible vivirlo con nuestras vidas; obedecer la voluntad divina ya que no tenemos alguna regla diferente, recuerda: Jesús fue obediente. ¿Puedes vivir el amor de Dios sin ser obediente a Su autoridad? No, según lo revelado en la Palabra de Dios. Si ya eres uno/a con Cristo, perfecciónate en Su amor, obedeciendo a Su autoridad, a Su palabra revelada.


El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; 

por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. 

1 Juan 2:4-6 VRV60


#losolivosiglesiadecristo

#losolivodsidc

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sana doctrina apostólica

¿Vivo en una correcta relación con Dios?

Mi sana comunión con Dios