APRENDIENDO A ORAR COMO JESÚS

Orar tiene el propósito de comunicarnos con Dios. Elevar en acción de gracias nuestras peticiones, súplicas, alabanzas, ruegos y lamentos; necesitamos esta diaria comunicación con el Padre celestial. Y, nuestro mejor ejemplo siempre es Jesús.


Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.

Marcos 1:35–36 VRV60


Sí, Jesús es siempre nuestro ejemplo en todo. Él nos enseñó con sus acciones además de Su instrucción. Jesús es quien nos enseña a orar fielmente, con propósito de agradar a Dios.


Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste.

Juan 17:1-2 VRV60


Él oró por sí mismo, rogando al Padre porque Sus propósitos eternos sean cumplidos a través de su vida. Y es quien hizo posible que la eternidad sea accesible para nosotros.


En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar…

Marcos 6:45–46 VRV60


Al final de un día muy ocupado enseñando a la multitud, donde proveyó para ellos, después que alimentó a más de cinco mil personas, Jesús buscó el espacio y la oportunidad, Él oró. Con Su ejemplo no puedes hallar excusas para no hacer lo mismo.


Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro. Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse. Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad. Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.

Marcos 14:32-36 VRV60


Jesús nos dejó el mejor de los ejemplos cuando oró al Padre antes de su muerte, el relato bíblico registró para nosotros que Él oraba porque se hiciera la voluntad del Padre y no la suya.


Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

1 Tesalonicenses 5:17 VRV60


¿Deberíamos de seguir el fiel ejemplo de Jesús delante de Dios el Padre? El mandato apostólico es no dejar de orar, en todo tiempo y cada circunstancia; sin duda alguna, Jesús es quien nos enseña a orar, a vivir centrados en los propósitos eternos. 


Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.

Mateo 6:6 VRV60


¿Sabes?, Jesús oró por sus apóstoles antes de su muerte, y también oró por cada uno de nosotros, para que todos seamos uno con Él y con el Padre; así tengamos la capacidad de obrar la voluntad divina, viviendo en una sola fe, perseverando en la doctrina de los apóstoles para salvación (Hechos 2:41-42). 


Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

Juan 17:20-21 VRV60


La oración es necesaria e importante para nuestras vidas, cada día en el que vives puedes mantener tu fiel y continua comunión con el Padre celestial. Entonces, recuerda que Jesús es tu ejemplo para orar. Busca tu espacio y tiempo en cada circunstancia, eleva hoy tu oración a Dios rogando por Su voluntad.


Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase 

de sus enfermedades. Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba. 

Lucas 5:16 VRV60


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