MI SERVICIO AL SEÑOR JESUCRISTO


Desde la ofrenda dada por Abel, los hombres han traído tales regalos a Dios (Génesis 4:4). La Ley del AT ordenó el sacrificar ofrendas, presentadas a Dios por todo Israel (Hebreos 10:1-4). 


Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria 

y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. 

1 Pedro 4:10-11 VRV60


Hoy, los cristianos sirven como sacerdotes “en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo” (1 Timoteo 3:15), con "sacrificios espirituales" que ofrecen a Dios con su servicio (1 Pedro 2:5). 


Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, 

para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

1 Pedro 2:4-5 VRV60


Basados en las mejores promesas del NT, todo servicio que un/a cristiano/a da debe ser voluntario y en fidelidad (1 Corintios 4:2). Como un “sacrificio vivo, santo, agradable a Dios”, que es nuestro culto racional (Romanos 12:1), auténtico y personal.


Así que, si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte. Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, 

establecido sobre mejores promesas. 

Hebreos 8:4–6 VRV60


Tu servicio al Señor nunca puede ser impuesto, es ofrecido por cada uno/a que tenga la intención de mantenerse salvo/a y maduro/a en Cristo. Sin amoldarse a este mundo de pecado.


Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, 

agradable y perfecta. 

Romanos 12:1–2 VRV60


Cada cristiano/a sacrifica su vida a Cristo, así eres “crucificado con Cristo” (Gálatas 2:20). Este servicio de nuestra fe es una ofrenda a Dios (Filipenses 2:17). Ser salvo/a brinda la voluntad de rendirte (ofrecerte, sacrificarte) por completo a Jesucristo.


Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado. Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, 

me gozo y regocijo con todos vosotros.

Filipenses 2:14-17 VRV60


Y, tu ofrenda en el servicio a Dios deberá ser completa en cada aspecto de tu vida, o esta persona que tú construyas con tus decisiones diarias no podrá mantenerse firme sobre la Roca. 


Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.  Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, 

y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. 

Mateo 7:24–27 VRV60


Como toda ofrenda de la ley del AT debía ser traída a Dios de acuerdo a Su voluntad, el servicio que ofreces a Él hoy debe ser conforme a lo revelado en Su Palabra (1 Pedro 4:11). Así no perderás los beneficios espirituales de servir a diario al Señor.


Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, 

dando gracias a Dios Padre por medio de él. 

Colosenses 3:17 VRV60


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