SER CONFORMADOS A SU IMAGEN
Es la voluntad de Dios que los cristianos estén "conformes a la imagen de su Hijo". Que seamos convertidos en su semejanza. Vamos a imitar a Jesús en nuestro carácter, conducta y vida.
Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Romanos 8:29 VRV60
Él habita en nuestros corazones cuando procedemos en obediencia a la fe que salva, la fe en Jesucristo, ya no vivir para nosotros, sino para nuestro Señor, quien nos salvó de muerte.
Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento,
para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
Efesios 3:14–19 VRV60
Cristo espera que nuestro carácter sea construido de acuerdo con la luz de Su verdad revelada. Nos dejó el ejemplo de Su carácter para seguirlo cada día. La vida de Jesús muestra que tú y yo podemos tener un carácter que agrade a Dios, en todo.
Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; …
1 Pedro 2:20–21 VRV60
Mientras de continuo sufría oposición de los líderes religiosos en Israel, Jesús mantuvo un carácter impecable y vivió sin pecado (1 Pedro 2:22). Él es el modelo a seguir para dar forma y moldear nuestra vida espiritual a Su imagen; sin pecado.
… el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados,
vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
1 Pedro 2:22–24 VRV60
Mi carácter, valores, objetivos, planes, aspiraciones y conducta se construyen con el modelo que Jesús dejó (Lucas 6:40). Con la esperanza puesta en Cristo, si obedeces al Evangelio eres sellado/a con el Espíritu Santo, para alabanza de Su gloria.
En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
Efesios 1:11–14 VRV60
Así, debo permitir los propósitos de Dios en mi vida, fiel en Su servicio, firme en Su fe. A través de Su Espíritu soy libre en hacer la voluntad de Dios, sin condenación, ni error. Mirando Su gloria reflejada, ser transformados por Su mismo Espíritu.
Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria
en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
2 Corintios 3:17–18 VRV60
Que puedas ser conforme a la imagen de Cristo fue diseñado por Dios para Sus hijos, Emanuel ("Dios con nosotros") es el modelo. Dios no escatimó a Su Hijo para darnos todas las cosas (Romanos 8:32), y nos llama a un destino eterno en Él.
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Romanos 12:1-2 VRV60
Teniendo la decisión de un carácter transformado a la imagen de Jesucristo, ¿cómo no decir con Pablo: “ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí”? Vivir en Su fe, y con Él estar crucificado. En mi Salvador, quien me amó y se entregó por mí, dio su vida por salvarme de condenación y muerte eterna. Ven a Él hoy.
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne,
lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Gálatas 2:20 VRV60
#losolivosiglesiadecristo
#losolivodsidc

Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por ingresar a nuestro blog, apreciamos tus aportes. Dios te bendiga!