¿SABES PARA QUÉ ESTÁS TRABAJANDO?
El trabajo siempre será un medio por el que todo hombre se dignifica, hay valor, carácter y honor en quien lo hace. En Eclesiastés, Salomón escribió sobre la futilidad de la vida “debajo del sol" (Eclesiastés 1:14). Ya que, todo hombre debía encontrar su verdadero significado y propósito de existencia mirando más allá de esta vida.
Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu.
Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse.
Eclesiastés 1:14–15 VRV60
Aún así, las actividades de cada día debían de continuar y las responsabilidades presentes aún debían cumplirse. Pero, cada una de ellas deberían mantenerse en su lugar apropiado. Ya que, es posible que las mismas labores de esta vida terminen distrayéndonos de nuestro propósito verdadero.
Yo me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol. Está un hombre solo y sin sucesor, que no tiene hijo ni hermano; pero nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo,
y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo.
Eclesiastés 4:7–8 VRV60
Así, el trabajo en sí mismo nunca era el objetivo (ni el placer tampoco). Si bien es tan bueno trabajar duro, necesitamos tener una razón para nuestros esfuerzos. ¿Por qué estamos haciendo lo que hacemos cuando se trata de nuestro trabajo?
Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles; porque si alguno no provee para los suyos,
y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
1 Timoteo 5:7-8 VRV60
Sí, hay muchas cosas buenas que podemos hacer a través de nuestro trabajo: proveer a los nuestros (1 Timoteo 5:8), ayudar a los demás (Efesios 4:28), ofrendar con la iglesia (1 Corintios 16:1-2), y más. Pero si sólo trabajamos por el bien y beneficios materiales que el trabajo da, eventualmente lo encontraremos sin sentido.
Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; cómo trabajando de noche y de día,
para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios.
1 Tesalonicenses 2:9 VRV60
El ejemplo apostólico y lo mandado a los cristianos en el siglo I nos llega de la instrucción revelada del NT. Así es como se espera y requiere de cada hijo/a de Dios, quien haya aprendido de Él en cuanto al amor fraternal (amor entre cristianos), en lo cual todos/as deben abundar. Trabajando honradamente.
Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros; y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Pero os rogamos, hermanos, que abundéis en ello más y más; y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado,
a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada.
1 Tesalonicenses 4:9-12 VRV60
Es necesario que sepas para qué estás trabajando cada día, además, si tus esfuerzos están alineados a los propósitos de Dios para tu vida presente. Querer trabajar duro no justifica invertir el tiempo en esfuerzos sin un sentido espiritual, no por codicias o avaricias. Reconoce lo que sí es importante delante de Dios y por supuesto, trabaja duro por ello hoy y cada día.
El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno,
para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.
Efesios 4:28 VRV60
#losolivosiglesiadecristo
#losolivodsidc

Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por ingresar a nuestro blog, apreciamos tus aportes. Dios te bendiga!