TÚ SI IMPORTAS PARA EL SEÑOR


¿Alguna vez has sentido que a nadie le importas? Es posible que este pensamiento sea más que frecuente, en medio de la injusticia y maldad que se atraviesa en la vida de cada persona, a causa de este mundo caído en el pecado. El salmista David se sintió así (Salmo 142:4).


Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. 

En el camino en que andaba, me escondieron lazo. 

Mira a mi diestra y observa, pues no hay quien me quiera conocer;

No tengo refugio, ni hay quien cuide de mi vida. 

Salmos  142:3–4 VRV60


Aunque así sea la realidad para todo ser humano, las Escrituras enseñan que a Dios sí le importas, puedes apreciar que Jesús sí se preocupa por ti (1 Pedro 5:7; Mateo 9:36; Mateo 23:37; Marcos 4:38-39). Y hay mucho más que te demuestra que si le importas a Jesús.


Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y 

dispersas como ovejas que no tienen pastor.

Mateo 9:36 VRV60


Jesús se hizo pobre para que tú pudieras ser rico, de tal forma que Dios lo a dispuesto para que tengas acceso a “toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo” (Efesios 1:3). Si eres uno con Él estás enriquecido/a según la voluntad divina.

 

Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, 

para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos. 

2 Corintios 8:9 VRV60


¿No es algo maravilloso saber que sí le importas a Dios? ¿Y saber que Jesús tomó la forma de un siervo en su semejanza con nosotros, que despojándose de su naturaleza divina siendo Dios en la eternidad, no se aferró a ello ni lo estimó? (Filipenses 2:5-7). Él hizo esto para que pudieras acumular tesoros en el cielo (Mateo 6:19-20). Considéralo, eres muy valioso/a para Él.


Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, 

haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Filipenses 2:5–8 VRV60


Dios se preocupa por ti, para el Señor tú si eres importante, la dolorosa cruz del Calvario donde Jesús estregó su vida por ti y por mí es una indeleble prueba del amor que Dios tiene por cada uno/a, quien confía en Él y creyendo en Su palabra es obediente al llamado a la salvación, la cual sólo se encuentra en Jesucristo. Ven a Él hoy.


Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 

echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

1 Pedro 5:6–7 VRV60


#losolivosiglesiadecristo

#losolivosidc

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sana doctrina apostólica

¿Vivo en una correcta relación con Dios?

Advertidos por Dios