NO AÑADAS NI QUITES A LA PALABRA DE DIOS

¿Sabías que necesitas tener autoridad bíblica para todo lo que crees y practicas en la fe?, ya que el silencio que encuentras en las Escrituras no te autoriza. Cualquier práctica no autorizada por la Palabra de Cristo es avanzar “más allá” (1 Corintios 4:6).


Toda palabra de Dios es limpia; 

El es escudo a los que en él esperan. 

No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, 

Y seas hallado mentiroso. 

Proverbios 30:5–6 VRV60


Todo/a cristiano/a debe ser “aprobado/a” por Dios y ponerse a cuenta con Él, su voluntad y deseo es “presentarse ante Dios”, con toda diligencia; siendo quien expone bien la “palabra de verdad”, que usa bien la verdad de Dios, evitando palabrerías.


Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad.

2 Timoteo 2:15–16 VRV60


La palabra de Cristo debe vivir y abundar en nosotros, usando la sabiduría divina (para enseñarnos y exhortarnos) podemos obrar este mandato. Así, con la autoridad de Jesucristo debes hacer todo en la fe, viviendo y sirviéndole según Sus palabras.


La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, 

dando gracias a Dios Padre por medio de él. 

Colosenses 3:16–17 VRV60


Un verdadero discípulo de Jesús es quien permanece en Sus palabras, alguien “aprobado por Dios” no deberá salir de la verdad revelada (añadiendo o quitando). Cada discípulo deberá conocer la verdad de Dios y ser libre obrando fiel Su voluntad.


Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

Juan 8:31–32 VRV60


Muchos quienes dicen servir al Señor viven bajo una condena eterna porque obran bajo una forma de "anarquía" (acciones religiosas no autorizadas), en su deseo de hacer “sus propios proyectos”, siguen añadiendo o quitando a la Palabra de Dios.


No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: 

Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Mateo 7:21–23 VRV60


La Palabra de Dios es totalmente suficiente, así todas nuestras necesidades espirituales se encuentran bajo Su consideración, no necesitas adiciones, ni tampoco quitar de Su revelación.


Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.

Apocalipsis 22:18–20 VRV60


El mundo religioso actual al agregar prácticas no autorizadas por Dios se encuentra bajo pecado, y todos quienes son parte del error doctrinal. No permitas ser engañado/a por ellos. Usa tu Biblia cada día para servir al Señor, obra la voluntad de Dios.


Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros. Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? 

Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido? 

1 Corintios 4:6-7 VRV60


#losolivosiglesiadecristo

#losolivosidc

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sana doctrina apostólica

¿Vivo en una correcta relación con Dios?

Mi sana comunión con Dios