PLENITUD DE GRACIA EN CRISTO
La plenitud de Su Gracia es entregada por el Padre a quien viva una vida de fe íntegra. Debemos poner todas nuestras decisiones, planes y acciones en línea con la Gracia divina. Siendo guiados por Su Palabra, humildes ante Su voluntad..
Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos.
Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios,
Que habitar en las moradas de maldad.
Porque sol y escudo es Jehová Dios;
Gracia y gloria dará Jehová.
No quitará el bien a los que andan en integridad.
Salmos 84:10-11 VRV60
Es seguro que no merecemos Su Gracia, aún así damos las alabanzas a Dios por Su amor por nosotros, debemos ser agradecidos porque en Su Gracia Él nos dio vida, la verdadera vida que sólo se encuentra y se vive ahora en Jesucristo.
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)…
Efesios 2:4–5 VRV60
Dios nos enseña obediencia a través de Su Gracia, siendo revelada para nuestra salvación, también nos dirige a una vida que ahora es totalmente diferente a la condición de vida pecaminosa. Cristo viene pronto, Él es mi Dios y mi Salvador.
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.
Tito 2:11–15 VRV60
Pero la Gracia recibida en Cristo no es una licencia para pecar. Debes cuidarte de no seguir a hombres en el error, que en el “mundo religioso” no respetan la voluntad de Dios, quienes se infiltran en la fe verdadera, sin ser destinado para la salvación.
Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.
Judas 4 VRV60
Aprendiendo la voluntad de Dios, deberás estar “en guardia” para no ser desviado/a por el error religioso, obrando la verdad divina. Antes, debes crecer en Su Gracia y en conocer cada día más y mejor a tu Señor y Salvador, hasta el día de la eternidad.
Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.
2 Pedro 3:17–18 VRV60
Nunca puedo “ganar” la Gracia de Dios, sólo necesito obrar una fe obediente. En el Evangelio Él me ha llamado como Su remanente, escogido/a por Su Gracia para alcanzar salvación. No por obras buenas que hice, sino gracias a Su bello amor.
Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.
Romanos 11:5–6 VRV60
La voluntad de Dios se manifiesta en la Gracia que nos trajo por medio del Evangelio. El Hijo se hizo carne para revelar su gloria al traer Su Gracia y Verdad a nosotros, para vivir en Él.
… según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia…
Efesios 1:4–7 VRV60
Dios nos hizo Sus hijos adoptados, aceptos cada uno/a sólo en Cristo. Todo/a cristiano/a es rico en la Gracia divina, porque es quien pertenece al reino de Cristo, salvado/a por Dios en Cristo.
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre),
lleno de gracia y de verdad.
Juan 1:14 VRV60
#losolivosiglesiadecristo
#losolivosidc

Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por ingresar a nuestro blog, apreciamos tus aportes. Dios te bendiga!